El famoso cuento inmortalizado por Perrault es presentado en clave
de humor a través de una situación especial vivida por
una abuela y su nieto. Ambos personajes representan una sociedad actual
en la que los rápidos cambios tecnológicos y las nuevas
formas de ocio han desplazado a los cuentos y su tradicional forma de
ser narrados. La pretensión de este espectáculo es doble:
por un lado divertir mientras que se reciben las enseñanzas intemporales
que se encierran en los grandes clásicos y por otro llamar la
atención sobre la necesidad de que los adultos sigan contando
historias a los niños.