El mismo día en el que nació en el reino de Altaterra
Val, el príncipe heredero, nació en Bajaterra la pequeña
princesa Lena ¡ambos a la misma hora! Hasta ese momento los dos
reinos vivían en paz y tranquilidad, casi ignorándose
los unos a los otros. Pero el hada Picatoste, hada madrina de los jóvenes
príncipes, complica todo con su juventud e inexperiencia. Picatoste
regala a su ahijado Val un árbol del que se pueden obtener frutos
sin fin, al mismo tiempo hace entrega a su pequeña ahijada Lena
de una regadera muy especial