En el año 1864 Lewis Carroll escribía "Alicia en
el país de las maravillas" sin otro motivo que el de "complacer
a una niña a la que quería" y sin imaginarse, tampoco,
en lo que se convertiría para los pequeños, y también
para los adultos, tan entrañable personaje.
A los 100 años de la muerte de Lewis Carroll, la espectacularidad
y el encanto de las marionetas de hilo recrean ese mundo al revés,
sin sentido, disparatado y absurdo para complacer y maravillar a otros
niños, para que jueguen y disfruten con Alicia, quien nos invita
a compartir su más hermoso sueño.
Esta versión especialmente adaptada para el público infantil
nos permite realizar un fantástico viaje por el mundo de la imaginación.